martes, 16 de agosto de 2011

Apoyo Explícito de Varios Rectores a Cristina Kirchner


Miércoles 10 de agosto de 2011 | Publicado en edición impresa
Respaldos y críticas en la campaña
 
Por Mariano De Vedia  | LA NACIÓN

Mientras comenzaron las reuniones preliminares con el Gobierno para elaborar planes para los próximos cinco años, que incluirán previsiones presupuestarias, varios rectores de universidades nacionales se alinearon con el oficialismo y expresaron ayer públicamente su respaldo explícito a la reelección de Cristina Kirchner.
Lo hicieron por dos vías: al estampar su firma en una solicitada titulada "La Universidad con Cristina", publicada en el diario oficialista Tiempo Argentino, y al compartir un acto con los ministros de Educación, Alberto Sileoni, y de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, en el hotel céntrico NH Tango.
Los rectores Rubén Hallú (Universidad de Buenos Aires), Ana Jaramillo (Lanús), Daniel Martínez (La Matanza), Horacio Gegunde (Lomas de Zamora), Gustavo Lugones (Quilmes), Aníbal Jozami (Tres de Febrero), Javier Gortari (Misiones), Oreste Cansanello (Luján), Norberto Caminoa (Chilecito), Héctor Brotto (Universidad Tecnológica), Adolfo Genini (de la Patagonia San Juan Bosco) y Liliana Demaio (Instituto Universitario del Arte) firmaron la declaración, junto con profesores y estudiantes de la comunidad universitaria, en la que expresan su apoyo directo a la fórmula Cristina Kirchner-Amado Boudou.
"El proceso iniciado en 2003 posibilitó la reconstrucción de la Argentina, que fue destruida por la aplicación de políticas neoliberales", señalaron los rectores en la solicitada al justificar su respaldo.
Añadieron que desde esa fecha se incrementó un 550% el presupuesto para el área de ciencia y tecnología, además del crecimiento de los salarios docentes, las becas del Conicet y la inversión en educación.
Si bien el respaldo no compromete institucionalmente a las universidades ni al Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), se interpreta que ha predominado la posición de rectores cercanos al kirchnerismo, que impulsan una presencia más activa de las universidades en los debates políticos del país.
En varias universidades se explicó que el pronunciamiento es a título personal y no fue objeto de debate en los consejos superiores de cada universidad.
Pese a que en los últimos años el CIN se pronunció reiteradamente en contra de la creación de nuevas universidades, para evitar la saturación y superposición de ofertas académicas, los rectores señalan como uno de los logros de la gestión kirchnerista "la construcción de nueve universidades en el interior y el conurbano bonaerense".
La mayoría de ellos acompañaron la semana última a la Presidenta en un acto oficial, cuando anunció el aumento a los jubilados, y estuvieron ayer con tres ministros. A la reunión con Sileoni y Alicia Kirchner, se sumó, al caer la tarde, un acto en la plaza Houssay, con el candidato a vicepresidente, Amado Boudou, donde se leyó la declaración.
No adhirieron al pronunciamiento, en cambio, rectores de otras instituciones. Por ejemplo, la Universidad Nacional de La Plata, pese a la polémica distinción que la Facultad de Periodismo de esa casa de estudios le entregó en junio a Hebe de Bonafini.
Fuentes cercanas a la sede platense señalaron a La Nacion que los rectores nunca trataron institucionalmente un documento de apoyo a Cristina Kirchner. Y no sólo eso: el presidente de la institución, Fernando Tauber, recibirá mañana a los candidatos Hermes Binner y Margarita Stolbizer, del Frente Amplio Progresista.

miércoles, 10 de agosto de 2011

El kirchnerismo y el 2012


Hay una certeza en torno al futuro político en la Argentina y puntualmente en torno al peronismo: gane o pierda las elecciones, el oficialismo en tanto kirchnerismo “puro” (digamos, conducido por Néstor o Cristina Kirchner, hoy irremediablemente por Cristina) va a tener un plazo de cuatro años como máximo, y está limitado a un tiempo muy corto, a menos que se diera una improbable reforma constitucional. Incluso, uno puede aventurar que el kirchnerismo actual de todos modos va a sufrir modificaciones aún con Cristina en el gobierno (y eso es normal, dado que la política no es estática, y generalmente menos si hablamos de peronismo).

La gran pregunta es, entonces, ¿seguirá existiendo el kirchnerismo?

Las respuestas posibles son muchas. Está claro que el peronismo, hasta los Kirchner, vio desvanecer sus subgéneros (menemismo, duhaldismo y otros menores) a niveles impopulares. Si Duhalde se presenta hoy a elecciones no tiene que ver esto con que tenga en mente que ese 15 o 20% que puede aspirar a conseguir es duhaldismo, a diferencia del kirchnerismo que si tiene una identidad un poco más definida.

Quien escribe se anima a aventurar que el futuro del kirchnerismo difícilmente pueda ser el de la desaparición al estilo menemismo, o de la conformación de un movimiento o partido nuevo. Sin embargo, con o sin los Kirchner, creo que el kirchnerismo llego para quedarse. Si existe un ala alfonsinista en la UCR, con mas razón uno puede imaginar que se conforme un ala kirchnerista dentro del justicialismo. La entrada en escena de las primarias abiertas podría ser el origen de lo que no se ha dado para este caso: una polarización intra-partidos entre alas más liberales o mas estatistas, por ejemplo. El kirchnerismo ha recuperado la interpretación del peronismo que se perdió con el menemismo, la de un partido cuyos ejes son el trabajo y la participación activa del Estado en la vida democrática de los argentinos, interpretación que muchos pueden denominar “peronismo de izquierda”, y no está del todo mal.
Así, lo que resultaría de este fenómeno seria una consolidación fuerte del bipartidismo y la desaparición paulatina de terceras fuerzas, como el PRO, que además de tener poca razón de ser vería mermar sus filas por el exilio del peronismo liberal -si le podemos llamar peronismo, pero esas son interpretaciones personales- al PJ.

Por supuesto, esto traería como consecuencia una tendencia al ir y venir clásico de la orientación de los gobiernos: un poco más hacia el estatismo o a la izquierda, un poco más hacia el liberalismo o la derecha, con lo cual uno imagina por momentos que una Cristina Kirchner o una Stolbizer sean las referentes de los partidos mayoritarios, y por otros que un Duhalde o un Cobos sean esos referentes. Digamos que, de algún modo, es a eso a lo que nos lleva la reforma política.

Y ahí surge otra pregunta: En tal caso, ¿cuáles serán los límites del kirchnerismo? O bien, y más fácil, ¿cuáles deberían ser esos límites? Existen diferentes formas de interpretar al kirchnerismo, y eso es lógico teniendo en cuenta su propia complejidad. Algunos creemos que el kirchnerismo tiene la obligación de tener a mano formas edulcoradas de sí mismo, como el caso de Daniel Scioli, para periodos en los que el estilo fuerte que representa el kirchnerismo “puro” sea impopular. Dicho de otra forma, tener un colchón que le permita al kirchnerismo seguir siendo y preservar todo lo que se pueda de lo que construye cuando es gobierno y juega a pleno. A diferencia de los sectores mas “extremistas” (no es la palabra, pero bueno) del kirchnerismo, creo que no es lo mismo Scioli o Urtubey que Macri. Sabemos que son conservadores en muchos aspectos, pero también que representan a sectores sociales populares que son los que los votan. Es decir, Scioli o Urtubey tienen la necesidad de gobernar para las clases sociales más postergadas por diversos motivos pero, fundamentalmente, porque son peronistas y están fuertemente vinculados al kirchnerismo. A ninguno de los dos les conviene diferenciarse del oficialismo para convencer a los anti, simplemente porque ya cargan con el estigma del peronismo y del kirchnerismo. Ninguno como potencial presidente cometería hoy el suicidio de modificar la matriz del desarrollo económico-social que construyo el kirchnerismo en tanto esa matriz permita mantener las variables socioeconómicas en niveles razonablemente buenos para lo que dejó el neoliberalismo que llego con la dictadura. Podrían, candidatos como estos, mostrarse más condescendientes con el poder mediático -diría, el gran enemigo del kirchnerismo- pero en la cáscara, en las formas, como de hecho en parte hoy lo hace el kirchnerismo por necesidad: por ejemplo, gendarmes en la calle, aunque la “inseguridad” sea más una fantasía que una realidad. A fin de cuentas, es cáscara si el Estado no decide reprimir.

Estoy convencido de que la mayoría del peronismo (hablo del votante o el militante fundamentalmente), incluso muchos de los que hoy eligen a Duhalde o Rodríguez Saa, no quieren volver al menemismo. Y eso es muy bueno, si se quiere, y es un gran merito del kirchnerismo, el haber devuelto al peronismo sus banderas históricas, las que perdió a manos del menemismo. El problema es que la sociedad de hoy -en el mundo, diría- está fuertemente atravesada por la virtualidad, es decir, por los medios con todo lo que esa palabra significa. La virtualidad a la que me refiero implica que una realidad puede ser creada, a partir de que es modificada magnificando, minimizando, omitiendo, tergiversando o simplemente inventando determinados hechos. Cualquier encuesta hoy revelaría que la mayoría de la gente está preocupada por la “inseguridad”, pero que la mayoría de esa gente preocupada no sufrió un hecho delictivo y le llega esa información vía medios masivos de comunicación -o por rebote.

Con una sociedad así, siempre va a ser inútil el esfuerzo comunicacional del Estado. Por eso, no es que el Estado comunica mal, es que la gente no cree en eso que se le comunica. Raramente la gente le cree mas al gobierno que a los medios masivos de comunicación.
Por eso, es necesario que el kirchnerismo en tanto peronismo de importante presencia estatal y orientado al bienestar de las clases trabajadoras por encima del liberalismo, comience a ampliar su brecha lo más posible, sin por eso dejar un solo principio en el camino. No seria difícil que en un futuro no muy lejano dentro del PJ haya dos ramas, y una de ellas sea la rama kirchnerista. Me parece que tampoco seria extraño ver ahí a Scioli o Urtubey como referentes, y hay que ir pensando en eso, de a poco, como una posibilidad concreta de cara al futuro, pero ya asomando en 2012.

 Publicado por: Patricio.

viernes, 5 de agosto de 2011

Carta escrita por Kike Mosquera (Coordinador de la CCC de Libertador San Martín, Jujuy)

de La Corriente Cepa Uba, el jueves, 04 de agosto de 2011 a las 1:03

Cuando me pidieron que escriba esta carta, me junte con mis compañeros para ver qué escribía. Uno me dijo que hable con el corazón, otro me dijo que vaya al Triángulo y que escuche a los compañeros…

No se si estoy a la altura de poder reflejar todo lo que me pidieron que diga pero me suenan y resuenan en la cabeza palabras como dignidad, rebeldía, valentía, lucha, amor a nuestros hijos, justicia, vivienda digna, solidaridad, bronca, dolor, reclamo, justicia, tierra y trabajo.

Lo primero que debo decir, que no me puedo olvidar, es que estamos todos conmovidos por los asesinatos de nuestro 4 jóvenes que se suman a la lista de todos lo muertos del pueblo por luchar por la tierras y por la dignidad, pero también por la inmensa solidaridad, la inmensa muestra de cariño y apoyo de todo el pueblo argentino desde Tierra del Fuego a La Quiaca, desde la Cordillera de los Andes hasta Buenos Aires.

Cuando iniciamos esta lucha por la tierra, quizás por costumbre a la vida que tenemos, quizás por el poderío de la empresa Ledesma, nadie nos creyó que íbamos a osar tomar tierras a Ledesma… ¡A la empresa Ledesma!.. A esa empresa que tiene 157 mil hectáreas y donde Fraile Pintado, Libertador, Calilegua, Caimancito, Vinalito y El Talar somos pueblos incluidos dentro del Ingenio. Tomamos 15 hectáreas de la empresa que tiene sólo 38 mil hectáreas en producción y que en el último año tuvo una ganancia neta de 158 millones de pesos y se da el lujo de negar un aumento de 150 pesos por sobre las paritarias como plantearon los obreros del azúcar en el ultimo paro.

Es la misma empresa que paga 9,14 pesos de impuesto inmobiliario por hectárea, que paga el 1,6% de ingresos brutos cuando las cooperativas de vivienda de los desocupados pagan el 2,5% o que en nuestra localidad paga de alumbrado, barrido y limpieza menos que la feria municipal de frutas y verduras.

Osamos tomar tierras de la empresa que en plena dictadura organizó la Noche del Apagón donde se secuestraron a más de 400 personas, desapareciendo a 33 y que fueron llevadas a los campos de concentración de Ledesma. Osamos tomar tierras a la empresa que tiene seguridad privada, servicio de inteligencia propio, que monitorea todo lo que ocurre en nuestro pueblo, que tiene rottwaillers entrenados, que usan armas, motos, cuatriciclos, 4x4, que producen energía propia equivalente a la que abastece a todo el NOA, que tiene aeropuerto propio. Osamos tomar tierras a la empresa a la cual la municipalidad le tiene que pedir permiso para acceder al río, aunque parezca raro esta situación es parte de la “modernidad” de la empresa porque hasta la década del 50 la empresa cerraba los portones a la noche y no permitía que nadie pase por la vieja ruta provincial.

El pueblo de Libertador osó tomar tierras, nos animamos, en definitiva nos pusimos de pie. Cuando un pueblo se pone de pie y lucha no hay terrateniente, ni monopolio, ni empresa asociada a los imperialismos que pueda derrotarlo. Cuando un pueblo se pone de pie y lucha no hay gobierno servil, no hay jueces, no hay fuerzas represivas que pueda derrotarlo. Quizás cuando nos pusimos de pie nos iluminó el camino las rebeliones matacas de 1908 y 1909 contra Ledesma, o la rebelión de 1946 cuando la cuña Mari paseo por el pueblo a latigazos a los jefes de la empresa tal como ellos hicieron con los obreros durante años. O más aquí en el tiempo el Cordobazo, los cutralcazos, el Libertadorazo del `97 y por supuesto el glorioso Argentinazo y “el que se vayan todos”.

Mucho se ha dicho en estos días sobre lo que pasó en nuestro pueblo. Mucho se ha dicho de los autores de los asesinatos de nuestros 4 jóvenes. Nuestros muertos no son un hecho aislado son parte de los 14 muertos por la represión en luchas por la tierra en lo que va del año. Lo cierto es que el gobierno provincial de Fellner- Barrionuevo y Ledesma de los Blaquier son los responsables de la brutal represión y las muertes de nuestros chicos junto al juez Samman (el que se fue de vacaciones) y la policía provincial que responden a los mandos de la empresa Ledesma y la propia seguridad privada de Ledesma de Blaquier. De ese señor que manda a pedir las empanadas en avión privado para que se las lleven de Libertador a su mansión en San Isidro, que tiene en La Torcaza mármoles traídos de Italia solamente por lujo, que como poeta vocacional no hace rimas sobre la contaminación ambiental que nos hace vivir todos los días y por la cual todos nuestros chicos cuando nacen tienen problemas respiratorios. El poeta vocacional, el pseudo historiador que levanta al genocida Roca, pariente lejano de Don Carlos Pedro Blaquier se enamoró de la dictadura, como de Menem, o ahora de Cristina Kirchner, pero no se casa con los gobiernos de turno y puede mantener su apego a los gobiernos en tanto les sean funcionales.

El operativo de represión salvaje que se ejecutó el jueves pasado responde a una estrategia de preservación de su poder y quizás a planes oscuros por la disputa del poder, que ya lo conocimos en las últimas décadas con la Noche del Apagón de julio de 1976 o con el asesinato de Ibáñez y Cuellar en el año 2003, año en el que Eduardo Fellner era gobernador de la provincia.

En la provincia, en la madrugada, aprobaron una ley de expropiación de la cual no fuimos consultados, ni siquiera la conocemos.

El gobierno nacional hizo un repudio pero con eso no alcanza, para que no haya impunidad exigimos que desarme y desmantele el ejército privado de Blaquier. Exigimos que este señor pague con la cárcel común por todos los crímenes cometidos contra el pueblo.

El gobierno nacional habla de la redistribución de la riqueza... por aquí no hubo redistribución de la riqueza. Nosotros cobramos planes de 225 pesos y Blaquier se autopaga, junto al resto del directorio, 20 millones de pesos. En 8 años Ledesma solo creó 120 puestos de trabajo… ¿estarán contemplados en los 4 millones que se dicen que se crearon?

Recordemos que mientras Ledesma echaba en la década del ‘90 a 10 mil obreros, la dueña Nelly Arrieta de Blaquier declaraba que le agradecía a Menem y a la flexibilización ya que gracias a esta y a la tecnología “la gente” tendría tiempo de ver museos.

Podrán ensuciarnos, podrán mentir, podrán encarcelarnos pero no podrán quebrarnos. No podrán extorsionarnos. No todo se compra, no todo se vende, mejor dicho nuestro pueblo no esta en venta. Con la lucha, la verdad sale a la luz porque la verdad es revolucionaria, porque lo que hicimos fue por necesidad pero sabemos también que lo que hicimos es un paso más hacia la liberación nacional y social que necesita nuestro pueblo… El pueblo argentino. Por eso como siempre decimos cuando terminamos un discurso en Libertador ¡A luchar! ¡A luchar! ¡A luchar! Hasta la victoria compañeros.

Justicia por Ariel Farfán, Félix Reyes, Juan José Velazquez y Alejandro Farfán.

Cárcel a todos los asesinos materiales, políticos e ideológicos e intelectuales.

¡Justicia, tierra y trabajo para todo el pueblo argentino!


Kike Mosquera
Libertador General San Martín, 2 de agosto de 2011

jueves, 28 de julio de 2011

Mi respuesta a Alberto Fernández

Aníbal Fernández
Para LA NACION

Jueves 28 de julio de 2011 | Publicado en edición impresa 
 
Alberto Fernández y Aníbal Fernández en una imagen de 2007, cuando ambos eran parte del gobierno kirchneristaFoto: Archivo
 
El jefe de Gabinete contesta aquí la carta que Alberto Fernández , que ocupó ese cargo entre 2003 y 2008, le dirigió ayer a la Presidenta a través de LA NACION.
Alberto Fernández trata de desmentir, en una carta llena de agravios a la Presidenta, lo que no se ha cansado de confirmar en su constante trajinar mediático: que es una persona al servicio de Héctor Magnetto [CEO del Grupo Clarín]. Esa carta sirve para ver en toda su dimensión el accionar del ex jefe de Gabinete. La agresividad para con Cristina, la viuda de quien él llama su "amigo", es el rasgo distintivo. La mujer que desde el dolor más profundo no pudo ni siquiera llorar tranquila y cuando tuviera ganas, porque más que nunca tuvo que ponerse, literalmente, el país al hombro. ¿Se acuerda del... "sola no va a poder"?
Puede ser que haya acompañado -según él dice- a Néstor Kirchner desde cuando sólo un 2% de los argentinos sabían de él, pero no nos olvidemos de que antes fue un soldado incondicional de Domingo Cavallo, a quien conocía el 100% de los argentinos, y por políticas que estaban precisamente en las antípodas de la visión de gobierno de los Kirchner. ¿Se acuerda de que fue diputado por la lista de Domingo Cavallo? Como era de esperar, lo abandonó cuando perdió la elección en la ciudad de Buenos Aires. Como supo decir Groucho Marx: "Estos son mis principios, pero si no les gustan tengo otros". Me pregunto: ¿a qué se debe tanta desesperación por negar cualquier participación en la discusión sobre la actual ley de medios audiovisuales? ¿Por qué dice que ese tema no estaba en la agenda de la Presidenta? ¿Por qué dice que Cristina no lo tenía en carpeta?
¿No recuerda que cuando era jefe de Gabinete se llevaron a cabo muchas reuniones, a metros de su despacho, con la presencia de la presidenta de la Nación para discutir el tema de la modificación de la entonces ley de radiodifusión? ¿No se acuerda de que el miércoles 16 de abril de 2008 Cristina recibió al colectivo Coalición por una Radiodifusión Democrática? Lo recibió en el Salón Norte de la Casa de Gobierno, donde le entregaron la lista de los veintiún puntos. Suena raro su olvido.
¿Tampoco estaba el 22 de abril de 2008 cuando recibió a sindicatos y federaciones vinculadas con los medios de comunicación? ¿Y el 25 de abril del mismo año, cuando recibió a las entidades empresarias de medios de comunicación? ¿O el 29 de abril de 2008, cuando recibió a 37 universidades, siempre sobre el mismo tema? ¿O el 5 de mayo de 2008, cuando se entrevistó con productores y entidades de los medios de comunicación? ¿O el 6 de mayo de ese año, cuando lo hizo con entidades gestoras de derechos artísticos e intelectuales como Sadaic y Argentores? ¿O el 29 de mayo, cuando se encontró con el sector cooperativo en materia de comunicación?
Suena raro, ¿no? Tanta gente dando vueltas por la Casa de Gobierno durante tantos días y que el jefe de Gabinete no se enterara.
Pero, sin lugar a dudas, lo que más le molesta y lo saca de quicio es cualquier mención sobre la "particular" relación que conserva desde entonces con el Grupo Clarín. Clarín embate contra la juventud, Alberto embate contra la juventud. Clarín dice que Papel Prensa fue bien adquirida mientras brindaban con la dictadura y Alberto dice que Papel Prensa estuvo bien adquirida. Clarín se queja de la ley de medios audiovisuales, Alberto también. Clarín no está de acuerdo con la recuperación de los fondos de los jubilados y Alberto tampoco. Clarín miente y Alberto? también.
Por favor, no hable en nombre de Néstor cuando usted excedió su relación con Clarín más allá de lo dispuesto por Néstor. Por favor, no hable de lo que hubiera hecho Néstor o de lo que no hubiera hecho. Debería tener un poquito de vergüenza. No mucha, tan sólo algo. Alguito?
A veces pienso que Alberto, el hombre que vive la realidad, debería ser candidato. Es raro que no lo sea, siendo que se atribuye la fundación y la interpretación de lo que piensa "la gente". Sacaría cientos de miles de votos, pero, como entre sus hipervirtudes figura la de tiempista, debe estar esperando el momento.
Alberto Fernández, ¿por qué no cuenta la verdad? ¿Por qué no dice que cuando ya estaba definitivamente decidido que Cristina fuera la candidata, usted cambió de estrategia y se planteó: si tenía capacidad para influir en ciertas decisiones al lado de Néstor, ¿cómo no iba a poder hacerlo cuando la presidenta fuera Cristina? Por supuesto que un cachito de misoginia a nadie le sienta mal.
Usted estaba seguro de que, imperiosamente, Cristina necesitaría de su persona para resolver cada uno de los problemas del país; ergo, así incrementaba la ya mencionada y para nada despreciable cuota de poder. A mí en persona supo decirme: "Antes de hablar con Cristina, me contás las cosas a mí". De más está decir que, con la disciplina que me caracteriza, jamás le di pelota.
Sin embargo, no pudo con ella. Comenzó a ver día a día que la pretendida influencia sobre la Presidenta no sólo no se incrementaba, sino que se hacía muy difícil influir en las decisiones de una mujer muy formada, decidida y blindada contra alcahuetes y falsos influyentes.
Eso fue lo que lo llevó a tramar la farsa de la renuncia. Estuvimos juntos la noche anterior y nada dijo. Claro, no podía decir nada ya que tenía pensado entregar a primera hora el texto de la renuncia a los medios, un tiempo antes de que pudiera enterarse la propia presidenta de la Nación.
Uno siempre supone que los hombres manejan estas cosas con el cuidado y el respeto del caso. Ello no sucedió, ya que su vocación no era irse del Gobierno, sino que la propia Presidenta sucumbiera ante la preocupación por su partida y le permitiera determinadas acciones, lo que se leería como un triunfo político para él, únicamente para él porque, desde cualquier lugar que se lo mirara, no tenía razón de ser.
En cambio, y contra sus planes, la Presidenta lo recibió por teléfono, notificándole que estaba decidido su reemplazo. Entiendo que llega la hora de terminar con tanta mentira y desparpajo. Piedra libre para Alberto Fernández. Lo descubrieron. Te descubrimos. Ya está, aflojá.
Ah? es imperioso aclarar que ninguno de nosotros comparte su visión de que alguien quiera parecer heroico, aunque está bien que usted lo vea así. Usted, vivito y coleando, interpretando al muerto mientras degusta almuerzos con Van der Kooy. De corazón? ¿no le da cosa?
Pero bueno, para Alberto, cualquier clase de votos siempre fueron secundarios. Y eso que su "amigo" Néstor siempre le dio toda la libertad política en la ciudad autónoma para construir. Gracias a Alberto, el hombre que vive en la realidad, Filmus y Telerman fueron por separado. Porque Alberto prometió y mintió y Néstor creyó.
Pero bueno, no es cosa de ahondar donde no hay profundidad. Y es que Alberto Fernández se muestra solo. Está claro que si su "amigo" está o no está le da lo mismo. Está claro a quién sirve. Como está claro que si él estuvo con Néstor desde que medía 2%, Cristina, la del mundo dual -como dice Alberto-, estuvo con él desde siempre. Tanto estuvo que, hasta alguna vez, los metieron presos juntos.
En pocas palabras, por favor no lo llame amigo, porque los pocos amigos que se tienen en la vida se acercaron a la familia más allá de la coyuntura política. Porque un amigo no escribe lo que usted escribió.
La verdad es que da pena que de jefe de Gabinete de Néstor Kirchner termine de operador de Héctor Magnetto. Da pena. Porque, ¿sabe qué?, en la vida lo más importante no es cómo se comienza, sino cómo se termina.
Por último, ésta será la única vez en la que me referiré a esta penosa cuestión. Sentí la obligación personal de no callarme.

Carta abierta a la Presidenta

El ex jefe de Gabinete de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner refuta aquí declaraciones de la presidenta de la Nación sobre la ley de medios y la embestida política contra el Grupo Clarín.

Miércoles 27 de julio de 2011 | Publicado en edición impresa

 
Cristina Kirchner y el entonces jefe de Gabinete Alberto Fernández, durante un acto en la Casa Rosada en marzo de 2008Foto: Reuters
 
Alberto Fernández
Para LA NACIÓN
Señora Presidenta: con más pesar que placer he leído el adelanto de la entrevista que la periodista Sandra Russo ha convertido en el libro La Presidenta. Entre los dichos que se adelantan periodísticamente sostiene usted que el Grupo Clarín ejerció, hace cuatro años, una enorme presión para impedir que usted fuera candidata a presidente , y que yo era, hacia dentro del Gobierno, el "vocero" de esa corporación empresaria.
Ha sostenido también que cuando usted se decidió a promover cambios en el sistema regulatorio de la radiodifusión yo preguntaba con "insistencia" qué era lo que se pretendía hacer al respecto, tratando de obtener información. Según sostiene, en una de las "tensas" conversaciones que, presuntamente, mantuvimos, usted me habría dicho: "Y si al Grupo [Clarín] no le interesa, ¿para qué te hacés problemas vos?". Como dije, leí sus expresiones con pesar. Se trata exactamente del pesar que provoca descubrir la mentira en boca de una persona con quien se ha compartido una etapa central de la vida del país, y también de la propia, y por la que aún se guarda consideración.
Aunque nunca creí que fuera necesario hacerlo, déjeme informarle que no tuve ni tengo vínculos políticos, profesionales o económicos con el Grupo Clarín. De buena fe, usted lo sabe. También sabe, por la relación que alguna vez tuvimos, que jamás me ocupé de defender los intereses de ese grupo económico. Por lo tanto, decir que fui "vocero" de esa empresa en el Gobierno no sólo afecta mi integridad ética, sino que ensucia mucho su propia credibilidad.
Yo ya acompañaba a Néstor Kirchner cuando en el país sólo un escueto 2% de argentinos sabían de él. Confié en sus ideas y en su conducta. Lo ayudé a alcanzar la presidencia de la Nación con toda honestidad y lealtad. Lo hice cuando muchos creían que todo nuestro esfuerzo era en vano. Usted misma, a veces, se reía de nuestra obcecación diciendo que nos habíamos embarcado en una "loca aventura".
Cuando Kirchner me confió la Jefatura de Gabinete , sólo respondí a sus órdenes y no defendí ningún otro interés que no tuviera que ver con sus decisiones y, por supuesto, con el bien común. Si de alguien oficié de "vocero" en ese lapso, fue del gobierno que condujo ese gran presidente que fue su marido. Usted era también protagonista principal de esa etapa. Sabe, por lo tanto, que esto fue así y de ello dieron cuenta todos, absolutamente todos los comunicadores en esa época.
Precisamente, en cumplimiento del rol que me fuera encomendado, y al depender de mí la Secretaría de Medios, tuve que vincularme con todos los medios de comunicación. He tenido así las relaciones tensas que habitualmente se establecen entre el poder y la prensa. Guardo la íntima tranquilidad de haber actuado siempre preservando los intereses que debía representar: los del gobierno que eligieron los argentinos.
Permítame recordarle algunos de esos momentos de tensión, por si los hubiera olvidado. Fui yo el único funcionario que imputó públicamente al diario Clarín el haber llevado adelante una operación periodística contra una secretaría de Estado. Y también fui el único director de Papel Prensa que -sin guantes de boxeo- logró que los socios privados invirtieran más de ocho millones de dólares para combatir la contaminación que la planta fabril causaba en su proceso productivo. Vale la pena recordar que, siendo un abogado recién recibido, yo ya denunciaba la complicidad intelectual de ciertos medios con la dictadura militar que asaltó el poder el 24 de marzo de 1976 y que a algunos de esos personeros los llevé con pruebas ante los estrados judiciales sin otra intencionalidad que no fuera la búsqueda de la verdad.
Su conciencia conoce que con el Grupo Clarín no tuve más relación que la que Néstor Kirchner dispuso que tuviera. Con sus directivos almorcé tantas veces como lo hizo usted y en ninguna de esas ocasiones observé algo impropio. Debe saberlo bien, porque todas las comidas fueron en la residencia presidencial de Olivos y siempre contaron con su presencia. Supe además que, habiendo dejado yo mi cargo en el gobierno nacional, usted siguió frecuentándolos en más de una oportunidad, con lo cual es evidente que nunca necesitó de mí para mantener ese vínculo.
Según dice usted, los directivos del Grupo Clarín le transmitieron directamente a Néstor Kirchner su oposición a la idea de que usted fuera la candidata presidencial. Si así fue, yo ni me enteré. Queda claro, según evidencian sus propias palabras, que en semejantes conversaciones no era necesaria mi presencia. Pese a todo, sí me asombra descubrir que usted no supiera lo que era conocido por todo el Partido Justicialista y la mayoría de los argentinos: que fui yo un sincero impulsor de su candidatura. Miles de testigos e incontables registros gráficos y televisivos confirman esa obviedad. Yo sé que no necesita chequearlos simplemente porque le consta.
Permítame recordarle algo más. La denominada ley de medios fue hecha pública ocho meses después de mi renuncia; fue elevada al Congreso Nacional un año después de mi alejamiento del Gobierno (tras la elección de 2009 ) y promulgada tres meses más tarde. Hasta donde yo recuerdo, la última vez que cruzamos palabras usted y yo fue justamente el día en que mi sucesor asumió en mi reemplazo. No es verdad que yo estuviera preocupado por esa ley, sencillamente porque en esa época ese tema no estaba en la agenda suya como presidenta y porque tampoco usted mostraba interés en cambiar esa norma. Nunca hablamos sobre la modificación de la ley de medios, simplemente porque usted no la tenía en carpeta.
Los argentinos sabemos de sus cruzadas. Algunos, incluso, la hemos acompañado en muchas de ellas. Créame que no hace falta fabular batallas para parecer heroica.
La novela de George Orwell 1984 transcurre en un Estado en el que existe un "Ministerio de la Verdad" dedicado a manipular o destruir los documentos históricos, para que las evidencias del pasado coincidan con la versión que de la historia quiere imponer el gobierno en cada coyuntura. Tal vez sus aseveraciones pueden entenderse como un intento de trastocar lo ya sucedido y construir una historia que, acomodada a sus actuales conveniencias, le haga más llevadero aquello que le resulta difícil de explicar.
Yo sé bien que usted cree en la necesidad de construir un relato propio sobre la realidad que ampare el mundo dual en el que vive. Seguramente por eso trate de emularlo a Orwell. Pero a mí difícilmente me convenza. He sido un testigo privilegiado de ese tiempo y no voy a poder dar por cierta la historia novelada que nos propone como verdad absoluta.
A diferencia de usted, suelo observar el pasado con la mayor asepsia. Sólo de esa manera logro hacer fructíferas las experiencias que ofrece la historia, aun cuando parezcan muy dolorosas.
Hubiera preferido no leer sus quimeras y hubiera preferido no tener que hacer públicas estas aclaraciones. Pero un viejo adagio popular enseña que el que calla otorga, y yo no quiero dar pie a que mi silencio haga parecer consentidas sus ficciones.
Además, también es necesario advertirle a usted sobre sus desaciertos, aunque no le guste que así se haga. No es bueno estigmatizar a ciudadanos con falsedades. Mejor es hacer frente a la verdad, con las buenas y malas cosas que ella nos ha deparado. Siempre la verdad es mejor para ejercer el gobierno y también para la calidad de nuestra democracia.

miércoles, 27 de julio de 2011

Sepa Quiénes Votaron A Macri

Por Santiago Varela *

Un reciente estudio encargado por una Prestigiosa Institución y hecho por Alguien, elaboró el siguiente listado que indica quiénes fueron, fehacientemente, los que votaron a Macri.
  1. Los que aman a Macri.
  2. Los que están de acuerdo con la forma de pensar de Macri. 
  3. Los que no saben qué piensa Macri, pero que igual les gusta Macri.
  4. Los que se sienten totalmente representados por Macri.
  5. Los que están en contra de Filmus.
  6. Los que están en contra de Cristina.
  7. Los que no la tragan ni a Cristina ni a Filmus.
  8. Los que odian visceralmente a Cristina, a Filmus, a Víctor Hugo, a Forster, a Barragán y otros de la misma laya. 
  9. Los radicales de la capital, que pusieron a Giúdici para disimular.
  10. Los duhaldistas de la Capital, que pusieron a Todesca, pero no lo pueden disimular. 
  11. Los lilitienses, para que Lilita esté feliz sin necesidad de tomar la pastilla verde en ayunas.
  12. Los que no les interesa la política, ni los políticos y que creen que Macri trabaja de ingeniero.
  13. Los que dicen que están aburridos de ideologismos, intelectualismos, academisismos y otros ismos similares.
  14. Los que no les gusta cambiar de caballo en medio del Riachuelo.
  15. Los que nunca les gustaron los progres porque se la creen.
  16. Los que nunca les gustaron los bolivianos, los peruanos, los paraguayos y los negros en general... Ojo, nada personal.
  17. Los que están bien sin necesidad de pensar por qué o por quién están bien.
  18. Los que están muy bien independientemente de que sí sepan por qué o por quién están muy bien.
  19. Los porteños que no usan las escuelas públicas ni los hospitales públicos, ni los medios de transporte público. Y que tampoco les molestan mucho los baches.
  20. Los que aman el cotillón, los globos y el papel picado y que, además, saben que la discusión y la preocupación produce arrugas.
  21. Los de ultraizquierda para no darles el voto a los reformistas de siempre.
  22. Los de ultraderecha para no darles el voto a los zurdos de siempre.
  23. Los que piensan que el acto de meter una papeleta en un sobre en el cuarto oscuro es un acto personal y solitario y que, como el onanismo, no es para después andar divulgándolo por ahí.
  24. Otros.

* Humorista.

viernes, 1 de julio de 2011

Efemérides


El 2 de Junio de 1974, el diario Noticias , bajo el título "Dolor" , anunciaba la muerte del General Perón. La bajada del título fué escrita por Rodolfo Walsh y por su enorme justeza conceptual queremos compartirla, en este 33 aniversario de aquel acontecimiento.
“El General Perón, figura central de la política argentina de los últimos treinta años, murió ayer a las 13,15 horas. En la conciencia de millones de hombres y mujeres, la noticia tardará en volverse tolerable. Más allá de la lucha política que lo envolvió, la Argentina llora a un líder excepcional.”